Diari d'un noi treballador v2.6

divendres, juliol 04, 2008

Crítica literària: American Psycho


Dècada dels 80, Patrick Bateman és un executiu/assessor d'una despatx novaiorquesa. Jove i apoderat, Bateman gaudeix de les relacions pròpies de l'alt standing, així com dels vicis i excessos de la noblesa capitalista, la renovació del burgés en la figura de l'executiu: estilisme refinat, cert bagatge intel·lectuals, sexe, la coca, falsedat, culte al cos, i un absolut menyspreu a la mendicitat. Bateman és així, com ho són tots els seus col·legues . No obstant, Bateman és especial! Darrera la façana de yuppi s'amaga una vida de depravació a tots els nivells, una ment autènticament malaltissa i totalment fora de control. Bateman és un psicópata. Ell ho sap i ho gaudeix:
Finalmente, comletamente aterrorizada, después de que le he quitado el abrigo de la cara, empieza a suplicarme, o al menos lo intenta, mientras la adrenalina se impone momentáneamente al dolor.
- Patrick, por Dios, para ya, por favor, por Dios deja de hacerme daño...
Pero, como ocurre siempre, el dolor vuelve -es demasiado intenso para que no lo haga- y Bethany vuelve a perder el sentido y vomita, mientras esta inconsciente, y tengo que levantarle la cabeza para que no se ahogue y luego vuelvo a rociarla con el pulverizador de autodefensa.
[...]
Me inclino sobre ella y grito por encima de sus alaridos:
- Chilla, chilla, chilla todo lo que quieras... -He abierto todas las ventanas y la puerta de la terraza y cuando me pongo de pie, abre la boca y ya no salen chillidos, sólo sonidos horribles, guturales, como de animal, a veces interrumpidos por arcadas-. Grita, cariño -la animo-, no dejes de gritar. -Vuelvo a inclinarme sobre ella, todavía más cerca, echándole el pelo hacia atrás con la mano-. A nadie le importa. Nadie te va ayudar... -Trata de volver a gritar, pero está perdiendo la conciencia y sólo es capaz de gemir débilmente. Me aprovecho de su estado de debilidad, me quito los guantes, y forzándola a abrir la boca, con las tijeras le corto la lengua, que le saco fácilmente de la boca y mantengo en la palma de la mano, caliente y todavía sangrando, viendo que es mucho más pequeña que en su boca, y la tiro contra la pared, donde se queda pegada un momento y deja una mancha, antes de caer al suelo con un débil golpe seco y como húmedo. Luego me la follo por la boca, y después de eyacular y sacar la polla la rocío una vez más con el pulverizador.
Después, cuando recupera brevemente la consciencia, me pongo un sombrero que me regaló una de mis novias cuando estudiaba primero en Harvard.
- ¿Recuerdas esto? -grito, allí de pie junto a ella-. ¡Y mira esto! -grito triunfalmente, sujetando un puro en la mano-. Todavía fumo puros. Ja. ¿Lo ves? Un puro. -Lo enciendo con unos dedos seguros, manchados de sangre, y su cara, pálida hasta el punto de parecer azulada, sigue contrayéndose, retorciendose de dolor, y sus ojos paralizados por el horror se cierran, luego se entreabren, mientras su vida se reduce a una pesadilla.
- Y otra cosa- grito, paseándose por el cuarto-. No es de Garrick Anderson. ¡El traje es de Armani! Giorgio Armani. -Me interrumpo, despechado, me inclino sobre ella y suelto con despreció-: Y tú creías que era de Henry Stuart.-Le cruzo la cara de una bofetada y digo, con los dientes apretados-: Estúpida puta -escupiéndole en la cara, pero la tiene tan cubierta de pulverizador de autodefensa que probablemente ni siquiera se dé cuenta, de modo que vuelvo a rociarla con el pulverizador y luego trato de volver a follármela por la boca una vez más, pero no logro correrme, de modo que la dejo.

Narcisista, egocèntric, cruel... Bret Easton Ellis aconsegueix construir en la figura de Patrick Bateman, un home modern amb la total manca d'estima envers d'altri. Tant la faceta pública com la secreta, i utilitzant situacions molt descriptives, literalment descriptives, Patrick esdevé un monstre, i la novel·la n'és el fil conductor. No espereu ni que comenci amb la típica història del nen asocial traumatitzat en l'adolescència, ni tampoc espereu un final conclusiu. Es simplement la seva vida.

Respecte la meva opinió, mmmmmmm... té coses bones i d'altres de dolentes, però fent una visió retrospectiva cap el passat -farà ben bé dos mesos que vaig acabar el llibre- m'arrisco a dir que no tornaria a llegir-lo. El per què!? Em pesen més els aspectes negatius que no pas els positius. Sobretot, recordo molt vivament l'us abusiu de termes d'estètica i marques de diverses. Es saturador i carrega en desmesura el text amb aquest recurs. Òbviament, abans de rebre qualsevol crítica, es inherent en la naturalesa del personatge aquesta afició/obsessió per l'aspecte extern de tots i de tot, però és innegable que en algunes situacions la lectura es fan cansina.
Per altra banda, el llibre em decep en quan a ritme i no m'acaba de fer el pes encara que hi han situacions prou entretingudes (la rata consolador o el bombó pastilla lavabo).

(Fitxa: American Psycho, Bret Easton Ellis, ISBN: 84-266-4055-4)

Nota: 5,5

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